El cambio de modelo económico
De la misma forma, en una época contractiva de la economía, la disminución de la presión fiscal contribuye a incentivar el consumo y la inversión puesto que los contribuyentes tienen más dinero en su bolsillo para consumir e invertir, gracias a la reducción de impuestos.
Desde la época de Reagan y Thatcher en Estados Unidos y Gran Bretaña, respectivamente, con el auge de los economistas neoliberales, se ha impuesto la ideología de que la política fiscal de un estado es algo menos que residual y que sólo sirve para recaudar la cantidad suficiente de recursos monetarios para sostener unos servicios básicos y unas infraestructuras mínimas.
La filosofía subyacente era la siguiente: si se reducen impuestos, la economía crece más porque ciudadanos y empresas disponen de más dinero, pero al crecer más la economía, el estado recauda igual o incluso más gracias a la generación de riqueza derivada del crecimiento, y así continuamente.
Y para impulsar todos esos nuevos valores, para mejorar la calidad del trabajo (la productividad), no hay otra vía que establecer la formación y la educación a todos los niveles, no sólo en las escuelas y universidades, como la máxima prioridad de la sociedad, incluso a costa de unas décimas de crecimiento económico.
Source:
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20090708/53739555117.html
